El Barça logró una importante victoria ante el Valencia con un hat-trick de Messi que estuvo inconmensurable (3-0).
Los azulgrana sufrieron durante toda la primera parte ya que los valencianistas salieron muy bien colocados al terreno de juego y presionaban la salida del balón del Barça desde su línea de ataque. Emery tuvo que hacer su once con bajas tan importantes como Villa, Mata y Marchena, y con jugadores tocados como Bruno y Albelda. El Barça por su parte, sin Ibrahimovic y Guardiola, ambos sancionados, y sin Puyol por precaución, volvió a su sistema habitual con Bojan y Pedro por las bandas y Messi más centrado en el ataque. Los primeros cuarenta y cinco minutos fueron muy igualados con ocasiones para los dos equipos que ninguno pudo transformar. El equipo catalán perdía demasiados balones en el centro del campo y esto provocaba el peligro en la portería de Valdés que, de nuevo, firmó una gran actuación. El ataque azulgrana no lograba acertar en el último tramo y sólo Messi contó con ocasiones para batir a César, mientras que Pedro estuvo muy participativo pero sin precisión y Bojan no supo abrir el campo y crear espacios tan necesarios para elaborar las jugadas colectivas.
Nada tuvo que ver la segunda parte. El Barça salió mucho más fuerte que su rival y ya se intuía que algo había cambiado. Henry sustituyó a Bojan en el descanso y fue una de las claves de la mejora del juego azulgrana. Muy activo y con una actitud luchadora ya casi olvidada, Titi mostró que sigue siendo muy útil y muy necesario para este equipo. Pero en este equipo también juega un tal Leo Messi, capaz de eclipsar a cualquiera. El argentino se echó el equipo a las espaldas y, tras driblar a tres defensas valencianistas con sus habituales cambios de ritmo, logró el primer gol azulgrana lanzando un tiro lejos del alcance del guardameta che (min. 58). Un verdadero golazo, un gol del mejor jugador del mundo. Un genio. Un futbolista humilde de tan sólo 22 años que no tuvo suficiente con deleitar a su público con semejante obra de arte y continuó con su exhibición. El Valencia no tiró la toalla y a punto estuvo Zigic de lograr el empate en un uno contra uno con Valdés que resolvió a la perfección el guardameta catalán. En la jugada siguiente, Maduro cometió falta sobre Leo y le costó la segunda tarjeta amarilla dejando a su equipo con 10 jugadores. La ocasión fallada de Zigic y la expulsión terminó con el Valencia que vio como Messi seguía con su espectáculo particular. En el 81, el argentino aprovechó un pase de Henry, volvió a driblar al rival y se sacó otro tiro de crack para batir a César. El Camp Nou aún estaba celebrando el segundo gol cuando, de nuevo Henry, asistió al argentino que con su pierna derecha logró su espectacular hat trick. Espectáculo puro. Un jugador de otro planeta. Leo Messi demostró de nuevo que es el mejor jugador del mundo, sin dudarlo. Un talento inigualable, dentro y fuera del campo, la humildad y el deseo de mejora constante hacen de este jugador un verdadero crack.
El Barça mostró dos caras muy diferenciadas en el encuentro de ayer. Apareció Messi, sin olvidar a Alves, Henry o Valdés, y liquidó al Valencia. Pero no hay que jugársela, el miércoles toca cita europea y hay que pasar a cuartos de final. Europa es otra historia, en Europa hay que mantener la concentración durante los 90 minutos. Sin bromas. Con esfuerzo y sacrificio. Con todo.



Poco se esperaban los azulgrana una jornada de fútbol tan negativa: el encuentro ante el Almería no sólo les hizo perder el liderato sino que les deja sin Zlatan Ibrahimovic y sin Pep Guardiola para el próximo encuentro ante el Valencia en el Camp Nou, ya que ambos fueron explusaldos con roja directa por el colegiado Clos Gómez. El inicio del encuentro se retrasó más de diez minutos porque el Almería quería vestir un mensaje de apoyo a Chile ("Fuerza Chile") y Clos Gómez no se lo permitió hasta que comprobó que no había otra opción.

Un punto que sabe a poco después de lo visto sobre el terreno de juego. El Barça hizo frente a todas las adversidades (jugó más de media hora con 10, tuvo que remontar dos veces el marcador...) y luchó hasta el último minuto por conseguir la victoria. No estaban finos de cara a portería, la llegada al área rival fue relativamente fácil a lo largo de todo el partido pero faltaba la precisión en el remate final. Ha perdido el liderato, sí, pero sólo dos goles le separan del primer puesto, ni siquiera existe la diferencia de puntos. Queda aún mucha Liga y habrá que pelearla hasta el final. 

